martes, 17 de noviembre de 2009

Despedida y cierre del último Zar del tenis mundial

“Es un imbécil”. Eso acaba de decir Marat Safin acerca de André Agassi. Y no es de extrañar. El americano acaba de publicar sus memorias. En ellas reconoce que se dopó, acusa –dando nombre y apellido- a la persona que le proporcionó las sustancias dopantes, reconoce que su positivo fue encubierto por la ATP –Asociación de Tensitas Profesionales-, reconoce que jugó con peluca –allá por 1997-,... y reconoce otras sandeces más que le dejan en muy mal lugar. Agassi ha recibido un aluvión de críticas por sus comportamientos. Y ahora pide clemencia. Entienden ahora por qué Safin le llama imbécil? Y es que Marat –nombre puesto en honor al revolucionario Francés- es, sin duda, genio figura. El tenis moderno ha cambiado mucho en los últimos tiempos. Antes los jugadores se retiraban –en su mayoría- cerca de los 35 años. Nastase, Vilas, Connors u Orantes son buena prueba de ello. Hoy lo ha hecho, a los 29 años, Marat Safin el último Zar del tenis. Ha sido en París. Durante la celebración del Torneo Master Series. Jugó su último partido como profesional ante el argentino Juan Martín del Potro, número 5 del mundo. No lo hizo nada mal. Incluso tuvo sus opciones de ganar. Se enfadó. Como de costumbre. Y como de costumbre... tiró la raqueta al suelo. Una y otra vez. Le echaremos de menos. Se retira con un palmarés digno de encomio. 17 torneos ganados. 2 Copas Davis, 8 ATP Tour, 5 Master Series y 2 Grand Slam: El Open de Australia, en 2005, y el Open USA, en 2000, derrotando al todo poderoso Pete Sampras. Con esa victoria alcanzó en número 1 del tenis mundial. Hoy Marat Safin ha recibido, al final del partido, la llave del Palacio Omni Sport de París. Justo homenaje con la presencia, entre otros, de Albert Costa, Tommy Robredo y Marc Rosset –campeón olímpico en 1992-. Tras 15 años como profesional hoy despedimos al ruso –español de adopción, ya que se forjó tenísticamente en Valencia- Marat Safin. El último Zar del tenis mundial.

A. Febus

¿Un pájaro? ¿un avión? ¡no! ¡es Michael Jackson!

No me gusta contarles cosas de mi vida. Cosas cotidianas que rodean mi existencia. Mi abolengo es jalón fundamental para no compartir mis interioridades. Un jalón que espeta humildad. De ahí mi aversión a este tipo de confesiones. Pero hoy ha sido un día diferente. Un día en el que me siento “dangerous”. Madrugué, me aseé, que hay que ir limpio en estos tiempos que corren. Desayuné. Mis cereales, mi leche de almendras –la leche de vaca es mortal, y todavía quiero durar un tiempito-, mis uvas –elixir antioxidante y antienvejecimiento-, mi batido de proteínas y mi cápsula de colágeno –ya lo decía Superratón: “No olviden supervitaminarse y mineralizarse”-. En bicicleta, me fui a las pistas de tenis para ejercer mi derecho a imitar a Rafael Nadal... pero sin llamarme Rafael y sin apellidarme Nadal. Luego a trabajar, dando mis clases de entrenamiento personal y mis masajes. Más trabajo. La comida – no les aburriré más-, y más trabajo... normalmente mi jornada laboral termina a las 22:30. Pero hoy ha sido diferente. Por casualidad o “causalidad”... tengo tres clientes de vacaciones. Y ello me ha permitido finalizar mis tareas profesionales a las 18:45. Qué jarana! Qué alegría! Champagne! Champagne! La ocasión bien merecía un celebración. Una celebración peculiar. Una celebración “black”. Una celebración “white”. Una celebración “Black or white”. “Ji, ji, ju”. Sí, amigos. Me he ido al cine. A ver “This is it”. La película de Michael Jackson. Para tan digna ocasión he seleccionado un cine de la Gran Vía madrileña. Un cine histórico. Histórico como la ocasión. No quería ver esta película en una de esas salas modernas. Automatizadas hasta la médula y deshumanizadas hasta las entrañas. Quería verla en un cine con olor a antiguo. Con olor a abuela. Con olor a abuelo. Con olor a imágenes pasadas. Imágenes de infancia. Imágenes de antaño. Me senté, en la fila 11, butaca 5 –por el glúteo te la...-. Poco a poco el cine se fue llenando. Levanté la vista y noté la presencia de la actriz Silvia Abascal. Acompañada de su madre –supongo- y de otra persona... Impaciente me sentía. Impaciente por el comienzo del largometraje. Se hizo la oscuridad. Y “Ji, ji, ju”. Desde la cabina de proyección el halo de luz impactó el final de su trayectoria en la pantalla. Y... ahí, delante nuestro, como por arte de magia, estaba el rey. Decían que estaba acabado. Que no podía con su alma. Que su mente ya no coordinaba. Que no aguantaría tanto ensayo. Se dicen tantas cosas que no son... Pero no. No señores. No estaba acabado. Quizás demasiado delgado. Pero era un ectomorfo. Y los ectomorfos son así. En el momento del rodaje de la película Michael Jackson tenía 50 años. Rebosaba energía por los cuatros costados. Ganas, juventud, ilusión, organización –mental, física y coreográfica-, genio, mucho humor –hemos descubierto su sorna- magia, magnetismo, carisma, control, etc. Y talento. Sí, señores. A sus 50 años le he visto como nunca. No era un pájaro, no era un avión, no era Superman... era Michael Jackson. “Ji, ji, ju”. Coreografías nuevas. Más completas, más originales, más artísticas. Su voz limpia, eléctrica, viva. Después de verle tan fuerte... me da rabia. Rabia porque ahora tengo más claro que su muerte fue un homicidio... pero eso es otra historia. Y la historia nos ha permitido coincidir en el tiempo con el artista más grande de todos los tiempos. Y eso es todo un premio. Tendría sus rarezas. Sí, eso que alguien, de cuyo nombre no quiero acordarme, llamaba “el reverso tenebroso de la fuerza”... pero no cabe duda que su legado es un privilegio para todos nosotros. Su legado es oro. Y como oro hemos de tratarlo. Ahora sólo nos queda cumplir su última voluntad: salvar el planeta. Salvar el planeta de la mano destructora del hombre... te –permite el tuteo- apuntas? “ji, ji, ju”. Un servidor ya lo ha hecho.
¿Entienden por qué hoy ha sido un día diferente?

A. Febus

Madrid ha disfrutado de la genialidad de Kevin Spacey














Hoy, en Madrid, en Palacio de Congresos de IFEMA, hemos podido conocer a uno de los grandes artistas del panorama internacional. Hablamos del genial Kevin Spacey. Ha mostrado sus grandes dotes de cómico imitando a Jack Lemmon. Lemmon ha sido para él un maestro en todos los sentidos. Pero sobre todo en lo humano. Sus consejos han jalonado su trayectoria profesional. Después de una conferencia llena de compromiso cultural, Spacey ha sido entrevistado, para deleite de los presentes, por Manuel Campo Vidal. El actor nos habló de su último proyecto cinematográfico. Esta vez en calidad de productor. El largometraje, en cuestión, habla de los fundadores de la red social “Facebook” y sus vicisitudes para lograr de la mencionada red un éxito global en las nuevas tecnologías. Pero, sin duda, el momento más brillante ha sido cuando el señor Spacey ha pedido agua. Eso sí, lo ha hecho a través de la intérprete que le escuchaba por medio de unos auriculares. Al rato apareció una joven con una botella de agua. Y el señor Spacey se la ha servido a la asturiana. A escanciado agua, con maestría. Como si fuese un asturiano más. Ahora bien, empapó la mesa. La mesa y la carpeta de Manuel Campo Vidal. Pero no dudó en “escurrirla” para dejarla libre del mencionado líquido. En otro momento de genialidad el señor Spacey –que habló, en todo momento, en inglés- comentó que sabía perfectamente hablar español, pero que en ese preciso momento... se le había olvidado. Genio y figura. Entre todas sus elocuentes frases destacamos una: “la cultura es la mejor embajadora de la condición humana”...
Este acto forma parte de FICOD 09 –foro internacional de contenidos digitales-. Organizado por el Ministerio de Industria. El mismo fue presentado por Cristina Villanueva y contó con dos ponentes de lujo: Ángeles González Sinde –Ministra de Cultura- y Miguel Sebastián –Ministro de Industria-. Destacaron la importancia de las nuevas tecnologías en todos los ámbitos de nuestra sociedad...
Pero ... si en Asturias escancian sidra... en Madrid... un tal Kevin Spacey escancia agua... Alguien da más?

A. Febus

martes, 6 de octubre de 2009

José Luis Abellán nos presenta su nuevo libro "El Escorial". De www.ediciones98.com

Acabamos de asistir, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, a la presentación del libro del Profesor José Luis Abellán “El Escorial”. El mismo trata con gran profundidad, conocimiento y saber hacer de todo lo referente a tan magno lugar. Un lugar, sin duda, lleno de historia, arte, cultura y misterios sin resolver.
La mesa redonda ha contado con la presencia de Jesús Alfonso Blázquez, editor de www.ediciones98.com, Santos Sanz, Catedrático de Literatura de la Universidad Complutense de Madrid y el autor, el insigne profesor José Luis Abellán. Qué podemos decir de tan ilustre hombre de letras? Mucho, sin duda, mucho. Comencemos por el principio. José Luis Abellán nació, en Madrid, el 19 de mayo de 1933. Se crió en Ávila. Desarrolló todos sus estudios universitarios en Madrid. Siguiendo la tradición familiar –su padre era abogado- comenzó a estudiar Derecho pero pronto se pasaría a Filosofía y Letras, su gran vocación. Pero, hay que decir, que gran parte de erudición proviene de su autodidactismo. Cuando estaba prohibido leer a Ortega o a Unamuno él los repaso una y otra vez. Es diplomado en Psicología y Psicotecnia y sus estudios en Ciencias Sociales le han servido para ser unos de nuestros grandes valedores en la Historia de las Ideas. Sobre todo en la Historia. Su vocación democrática antifranquista le llevó a participar en las primeras manifestaciones contra la dictadura en 1955 y 1956. Junto con otros compañeros, entre ellos, Ramón Tamames, Enrique Múgica, Javier Pradera, etc. Por ese motivo fue encarcelado. Allí, en prisión, conoció a Dionisio Ridruejo, Julián Marcos, Jaime Maestro, Fernando Sánchez Dragó, al padre del actual alcalde de Madrid, Alberto Ruíz Gallardón, etc.
Gracias a una invitación del Rectorado de la Universidad de Puerto Rico obtuvo un contrato de Profesor visitante. Allí, conoció a muchos exiliados republicanos, entre ellos, Jorge Guillén, José Gaos, Pau Casals, Gabriel Franco –Ministro de Hacienda con Azaña-, Alfredo Matillas, Catedrático y mano derecha de Pau Casals y organizador del “Festival Casals” –que se hacía anualmente en la Universidad de Puerto Rico-, Jorge Enjuto, hijo de Federico Enjuto (magistrado que instruyó el juicio de José Antonio Primo de Rivera), Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas, Francisco Ayala, Federico de Onís, Carvajal (Empresario que financió actividades antifranquistas), el escultor Compostela –famoso por su busto de Pasionaria-, casado con la intelectual Margot Arce,... y la gran poetisa y luchadora antifranquista Aurora de Albornoz -casada con Jorge Enjuto-. Unos años después fue profesor en el Reino Unido, en Queen´s University de Belfast. En 1966 regresó a España, viviendo de cerca el “exilio interior”, la censura, y la persecución franquista. Colaboró de la mano de su amigo Enrique Tierno Galván en el PSP –Partido Socialista Popular-. Ha escrito numerosos y valiosos volúmenes dedicados al estudio de Ortega y Gasset, Miguel de Unamuno, José Gaos, Antonio Machado, María Zambrano, etc. Entre sus diversos premios destaca el Premio Nacional de Ensayo, en 1981. Ha sido presidente del Ateneo de Madrid desde 2001 hasta 2009, impartiendo un aire democratizador a las viejas estructuras del mismo, modernizando sus instalaciones, y trabajando por la recuperación de la memoria histórica, entre otros asuntos. El Profesor Abellán es de los pocos filósofos que pueden presumir de haber impartido conferencias en Argentina, Uruguay, Chile, México, Colombia, Ecuador, Cuba, etc. Es sin duda uno de los más importantes especialistas en “geofilosofía” de nuestro País. Y, además, fue el primero en ocuparse científicamente de nuestro exilio en una época en que era desconocido para la sociedad. Publicó seis tomos sobre el mencionado exilio español en todas vertientes, poesía, novela, filosofía, teatro, arte, cine, etc.
Sí a todo esto –y damos fe de ello- añadimos que es un estupendo conversador, muy humano y solidario, con gran sentido del humor, podemos decir que el Profesor Abellán es un digno heredero de la Generación del 27. Sí, digno heredero de la Generación del 27 por su erudición, oficio, compromiso, solidaridad y genialidad.
Felicitamos a Jesús Alfonso Blázquez por la magnífica edición, en todos sus detalles, de este ejemplar. Un ejemplar repleto de cultura, historia, magia, geografía y saber hacer y, además, con una colección fotográfica inédita e impresionante, con protagonistas de lujo, que tuvieron una gran vinculación con el Real Sitio, entre ellos, Leopoldo Calvo-Sotelo, Fernando Morán, Julio Llamazares, Fernando Savater, Manuel Andujar, José Luis Aranguren, José Ortega y Gasset y Manuel Azaña. Y, además, todo ello acompañado por magníficas fotografías del Monasterio y alrededores tomadas a finales del siglo XIX y principios del XX. Sin duda, un gran acierto en estos tiempos que corren donde parece que la cultura no interesa.

A. Febus

sábado, 3 de octubre de 2009

El Liceo Francés de Madrid celebra 125 años de “savoir faire”

Hoy, no importa el día, se ha conmemorado el 125 aniversario del Liceo Francés de Madrid. El acto tuvo lugar en el teatro de la mencionada institución. Se reencontraron viejos alumnos.
-¿Cómo estás, me reconoces?
-Sí, claro –tras más de tres décadas no era una tarea fácil-, nos respondió Carlos Bueno, hoy artista musical y nieto de uno de los intelectuales más relevantes de la 2ª República. Hablamos de Javier Bueno, director de Claridad -uno de los heraldos más notorios de aquella época-, Presidente de la Asociación de la Prensa y fusilado en 1939, por ser, lo que se denominaba, un rojo peligroso... menos mal que los tiempos han cambiado. Hoy podemos expresar libremente nuestros ideales sin necesidad de ser torturados, encarcelados o fusilados.
Se reencontraron alumnos y profesores. Profesores que jalonaron el camino de la libertad, igualdad y fraternidad a esos mencionados alumnos. Profesores como Madame Lecoq o Madame Morales presentes en todo momento.
En el escenario del teatro había un atril desde donde hablaron las diferentes personalidades representando a la Asociación de Antiguos Alumnos, a la Asociación de Padres de Alumnos, a la Fundación Mapfre, etc. El director del Liceo Pierre Mondolini –profesor de historia- destacó la importancia del Liceo. La importancia de su sistema de enseñanza que ha marcado su éxito en sus 125 años de existencia. Solicitó la colaboración de los antiguos alumnos para realizar un libro sobre memoria colectiva de la institución...
En otro momento tomó la palabra Miguel Ángel Martínez, Vicepresidente del Parlamento Europeo y antiguo alumno –del Liceo, estamos hablando del Liceo- que nos narró el relato historiográfico de su relación con la mencionada institución. Comentó que en pleno franquismo el Liceo supuso una burbuja, una burbuja de libertad, dentro del totalitarismo represor del régimen. Una burbuja donde se podía leer a Lorca, a Hernández o a Voltaire –prohibidos en España-. Y es que para muchos de los antiguos alumnos el Liceo ha supuesto la mejor base de lucha por las libertades, la cultura y los valores humanos.
Hoy los tiempos han cambiado pero la enseñanza francesa sigue jalonando los mismos principios. Principios que no se deben perder para seguir generando personas ilustres como Gregorio Peces Barba, Miguel Bosé o Antonio Vega –todos antiguos alumnos-. Personas que llevan o han llevado esos mencionados principios en sus comportamientos.
Y, bueno, tomaron la palabra los asistentes, el público, el respetable... y se armó... se armó cuando una señora comentó que se estaba politizando el acto... y que eso no era lo correcto. Y, bueno, creemos, desde nuestra humilde atalaya, que hay que escuchar, tolerar, sobre todos a aquellos que son opuestos a nosotros. Escuchar los datos historiográficos porque esos forman parte de la historia. Una historia real. Y la historia no es política... es historia. Hay que contarla. Hay que conocerla y hay que compartirla... Y se abrió el debate durante el piscolabis posterior al acto, unos comentaban que ya es hora de recuperar la historia que ha estado soterrada tanto tiempo. Pero sin ánimo de politizar y sin ánimo de polemizar. Expusieron un estupendo ejemplo para entender el tema. Decía un antiguo alumno, y con mucha, pero que mucha razón, que hoy todos los hombres y mujeres de izquierdas, de derechas, liberales o nacionalsocialistas conocen Auswitz, Mathausen o Dachau ¿por qué? Porque forma parte de la historia. Y la historia se tiene que saber por muy dura que sea. Pues bien –seguía comentando el antiguo alumno-, ya va siendo hora de que todo el mundo conozca los nombres de Los Almendros o Albatera, porque también fueron campos concentración. Campos que creo la dictadura franquista, en territorio español –y hubo más de 150- para aniquilar a aquellos que defendieron los principios que han caracterizado la historia del Liceo Francés de Madrid.

A. Febus

lunes, 31 de agosto de 2009

Otro recordatorio: Fernando Sánchez Monreal, el gran valedor de la Agencia Febus




















La Agencia Febus, organización sin ánimo de lucro, destinada a recuperar a escritores, periosdistas, artistas e  intelectuales de la 2ª República y la original, la primera, se créo en 2008, rindiendo tributo a la agencia de noticias que tenía el mismo nombre y que fue fundada en 1924 por la “Compañía Editorial S. A.” que comandaba Nicolás María de Urgoiti.
La Agencia Febus, la primera, estaba situada en la capital de España, en la conocida calle Larra. En el nº 8 para ser más exactos. Y en un principio abastecía de nuevas a sus heraldos “La Voz” y “El Sol” que pertenecían a la compañía anteriormente citada y donde colaboraron hombres de la talla de José Luis Moreno, redactor de “El Sol”, Jaime Menéndez "El Chato", primer español redactor de “The New York Times”, Luis Díaz Carreño, redactor de “El Sol” y “La Voz”, Domingo Lagunilla Iñarritu, redactor de “Claridad” (órgano de la UGT) y que, además, dirigió la mencionada agencia de 1931 a 1934, Urbano Méndez, colaborador de “El Sol”, Jesús Martínez Tessier, colaborador de “La Vanguardia” y padre del escritor Jorge Martínez Reverte, José Robledano Piqueras, hijo del periodista y dibujante José Robledano, que fue presidente, durante la guerra, de la Agrupación Profesional de Periodistas, adscrita a la UGT.
A partir de 1934, la Agencia Febus se convirtió en la más importante de todo ese periodo. Y, sin duda, el gran impulsor de ese hecho fue el periodista y gran intelectual Fernando Sánchez Monreal. Fernandito, como le llamaban sus compañeros y amigos, nació en Madrid, un 13 de septiembre de 1909. Era hijo de Gerardo Sánchez Ortiz, fundador de la Asociación de la Prensa de Madrid, y hermano de Modesto, directivo de dicha asociación, colaborador de “El Sol”, “La Voz”, la Agencia Febus, ugetista convencido y preso político.
Fernando Sánchez Monreal comenzó a trabajar en la agencia que fundó su hermano Modesto: “Notisport”, especializada en nuevas deportivas. Llegando a dirigir, con tan sólo 21 años, su órgano oficial: el rotativo deportivo “Notisport”. También creó “Goleada”, una especie de octavilla donde se informaba de los resultados futbolísticos. Poco después entró a formar parte de la redacción de “El Sol” y “La Voz”. En 1934 fue nombrado director de la Agencia Febus. Su vigor, su brillante gestión y su “savoir faire” convirtieron a la misma en la más relevante de la Segunda República. Hasta tal punto era importante que en realidad la Agencia EFE, fundada a raíz de la derrota de la República, heredó no sólo la “F” de Febus, sino también todo su organigrama, maquinaria, muebles y locales.
El 17 de Julio de 1936, con el asesinato en Ceuta del teniente leal a la República Tomás de Prada Granados, se inició la sublevación militar en la zona de Ceuta y Melilla, Fernando Sánchez Monreal y su gran amigo Luis Díaz Carreño, decidieron emprender un viaje. Un viaje hacia esa zona para llegar al ojo del huracán e informar en primera línea del asunto. Un viaje que sin saberlo sería el último de sus vidas. Un viaje interrumpido, a mitad de camino, por varias visicitudes que provocaron su apresamiento y posterior fusilamiento, por parte de unos falangistas.
Hoy, reproducimos la última crónica de Fernando Sánchez Monreal y Luis Díaz Carreño, aparecida poco antes del mencionado fusilamiento, el 21 de julio de 1936 en el diario “El Socialista”, fundado por Pablo Iglesias y dirigido por Julián Zugazagoitia (también fusilado). Sin duda, “una crónica de una muerte anunciada”.


Juan Manuel Menéndez, Presidente de la Agencia Febus (la nueva)

UNA IMPRESIÓN DE LOS ENVIADOS DE LA AGENCIA FEBUS


Las primeras noticias de la insurrección militar, que daban cuenta de haberse producido en Ceuta y Melilla, nos hizo preparar el viaje a aquella zona. La ruta de antemano era dirigirse a Gibraltar, y, por Tánger, entrar en Tetuán. El coche que nos conducía sufrió una avería en las cercanías de Aranjuez. Fue providencial. Mientras reparaban la avería nos trasladamos al Parador del Turismo, donde , por la radio, tuvimos conocimiento de la insurrección en Sevilla. Ya la marcha a Marruecos tenía el inconveniente de que focos en la Península atraían la atención y daban nuevo giro a nuestra excursión. Por ello decidimos desviar la ruta y dirigirnos a Córdoba para entrar en Sevilla. Pocos momentos antes de partir, ya el coche dispuesto, nos dio la radio la noticia del Gobierno que acababa de constituir el señor Martínez Barrio.
Manzanares. A nuestro paso por dicho pueblo pudimos apreciar que las masas obreras se hallaban vigilantes ante las llamadas que , por la radio se hacían. Todos estaban alerta y en sus puestos. Valdepeñas. Grupos de paisanos armados presentaban servicio de vigilancia. En nuestro viaje hasta Manzanares eran los guardias civiles los que efectuaban el servicio de protección; más a partir, de este punto, como ya decimos, eran los grupos de paisanos. La vigilancia se apreciaba que era más y más rigurosa a medida que avanzábamos en la carretera. Ya en Bailén, esto quedó confirmado. La requisa que hicieron a nuestro coche fue minuciosa y detenidísima.
En el camino, con las primeras luces del amanecer, vencidos por un viaje precipitado y lleno de nuevas emociones.
Andújar. Pueblo tranquilo, hoy alerta y vigilante. A la entrada nos detiene un grupo numeroso de obreros.
Nos hacen abandonar el coche. Nos rodean. Mientras, varios de los obreros nos cachean. Otro grupo mantiene sus rifles y pistolas en nuestra dirección. Terminan. Y para facilitar nuestra marcha nos hacen entrega de un salvoconducto para salir de Andújar. Este salvo conducto dice así: “U. H. P. Sin novedad. Jefatura de orden público de Andújar.” La despedida es con el signo gráfico de obreros. Puños en alto. Nos enteramos de la organización de una columna de obreros en Andújar que se dispone a partir para Córdoba. Se pretende reunir tres mil hombres armados para auxiliar a las fuerzas leales al Gobierno que resiste en Córdoba.
La salida de Andújar es muy comprometida. Cuando llevamos recorridos tres kilómetros, nos cruzamos en la carretera con un coche. El momento es de suma emoción. Los ocupantes del coche con el que nos hemos cruzado nos hacen señas de que abandonemos nuestro vehículo. Lo hacemos así. La carretera está totalmente a oscuras. Bajan cinco individuos con pistola. Avanzan hacia nosotros. Les gritamos nuestras filiaciones; pero ellos guardan un silencio impresionante y prolongado. Les ofrecemos nuestra documentación. La revisan sigue el silencio. Por fin, guardan sus armas y nos invitan a seguir. Nos cruzamos con tres coches más. Sus ocupantes nos dicen que marchan en busca de refuerzos, pues el pueblo de Montoro ha caído en poder de los rebeldes. Preguntamos:
----¿Hay comunicación con Madrid?
Y rápida y urgentemente nos contestan, mientras siguen en sus coches:
----Los trenes que suben para Madrid están detenidos en El Carpio, Villafranca y otras poblaciones.
Nueva marcha, y esta vez en encuentro pintoresco. Un coche de turistas americanos. Están decididos a seguir. Les hacemos ver la conveniencia de que regresen, atienden, y así lo hacen. Por nuestra parte, emprendemos la marcha hacia Andújar y Bailén, pues los ocupantes de los camiones con quienes nos encontramos nos hacen ver la conveniencia de emprender el regreso. Nuevamente cruzan por la carretera camiones. Contamos hasta doce, llenos de hombres armados, en número de unos mil, que se dirigen a Montoro.
Nuevamente en Bailén. Aquí nos enteramos del nuevo Gobierno constituido en Madrid. Lo preside el señor Giral. Nos detenemos pocas horas en Bailén, y desde aquí tomamos la dirección de Jaén para desde aquí seguir el camino de Córdoba.
Cuando llegamos a Jaén, visitamos al gobernador civil, quien nos da cuenta de que unos quince mil hombres han salido con dirección a Córdoba, armados y fieles al Gobierno de la República. El pueblo de Jaén estaba en la calle. El entusiasmo entre las milicias era extraordinario. El pueblo, el verdadero pueblo ha respondido con unanimidad y un entusiasmo verdaderamente sublime. Con orden perfecto, con espíritu cívico admirable, han establecido un sistema de vigilancia asombroso. En la provincia de Jaén le movilización civil ha respondido dócilmente a los dictados de las órdenes del Gobierno.
Seguimos nuestro viaje. En Mengíbar, al intentar unos grupos practicar unos registros domiciliarios, los dueños de las casas agredieron a los que tal pretendían, y se originaron sucesos.
Han resultado varios muertos y heridos.
En Alcaudete nos dicen que aviones afectos al Gobierno han tomado la dirección de Sevilla.
Queremos cerrar esta nuestra primera impresión con unas palabras de elogio encendido al pueblo. Hemos comprobado su espíritu magnífico, su comportamiento heroico, su serenidad sin igual, su corrección con los que transitan por las carreteras, su desprecio del peligro; en fin, su admirable comportamiento.




lunes, 20 de julio de 2009

Hoy cultura física: éxito del Primer Maratón de Tenis 24 horas

Una vez, Hebert Lionel Mathews, uno de los periodistas más importantes del siglo XX –redactor jefe durante décadas de The New York Times-, comentó a mi abuelo: “si quieres contarlo como uno de ellos, hazte pasar por uno de ellos”. Sabio consejo. Hoy, lustros después, hemos recogido el guante. Y nos hemos hecho pasar por uno de ellos. Sin ninguna mala intención. Todo lo contrario. Puesto que somos aficionados en las tareas tenísticas. Nuestro objetivo hacerles participes del estreno de una gran iniciativa obra del Juez Árbitro Jaime Fraile.
Ayer, 18 de julio, día de triste recuerdo para nuestra joven historia –ya saben, según las tropas franquistas, levantamiento militar de los rebeldes contra la Segunda República-, en las pistas de la Federación Madrileña de Tenis, ubicadas en la calle San Cugat del Vallés –Fuencarral-, se estrenó la Primera edición del Trofeo 24 horas.
Llegamos a las 20 horas. Con gran curiosidad por disfrutar de esta primera edición.
Pensábamos que nuestro primer partido sería a eso de las 20:00 horas.

-No, no –nos dijo Jaime Fraile- su partido es las cinco de la mañana...

¡Tela! –pensamos-. Buena hora para volver a jugar al tenis. Pero este es el encanto de este torneo. Y la verdad es que nos ha parecido todo un acierto. Aprovechamos para observar los partidos de las diferentes categorías. Femenino absoluto y masculino en sus secciones junior, absoluto, más de 35 años –la nuestra- y más de 45.
Muy pronto nos percatamos que el nivel era muy alto. Alto no, altísimo. “Sí conseguimos hacer un juego será todo un triunfo” –pensamos-. Sobre todo después de diez años sin tocar la raqueta.
Todos los participantes iban muy bien equipados. Con sus zapatillas a la última -marca “Acme”-, sus tenísticos modelos, en algunos casos, a lo Rafa Nadal, es decir, mostrando la musculatura hercúlea de sus bíceps. Y, en otros, a lo Serena Williams, es decir, mostrando la bella silueta femenina.
Aprovechamos para desenfundar nuestra Nikon –coño... que no podemos hacer publicidad- Pues eso... desenfundamos nuestra reflex y nos pusimos a fotografiar a algunos de los jugadores. Eso sí, sin hacer ruido y sin flash –cuando anocheció- para no molestar a los mismos.

-¡Verano, una...! –omitimos la palabrota- dijo uno de los chavales que a eso de las tres de la mañana observaba uno de los partidos donde las féminas mostraban su gran maestría en todos los golpes. Y es que a esa hora hacía bastante fresco. Los de “Bilbao”como si nada, en manga corta y pantalón corto... y tan tranquilos. Pero los más frioleros, entre ellos, un servidor, tapándonos con lo primero que encontrábamos. Sobre todo toallas.

Durante las 24 horas la cafetería permaneció abierta. Cafetería atendida por unos magníficos profesionales. Aprovechamos para cenar algo... todo rico, rico.

A las cinco... llegó la hora de jugar nuestro partido. Pasé ronda, qué alegría. Siempre lo es cuando se trata de un torneo oficial. Y, lo mejor, como bien predije, sin ganar un juego. Mi adversario no se presentó...

-Es qué me ha surgido un imprevisto –parece que indicó cuando el arbitro le llamó por teléfono-. Y es que... las cinco de mañana es una hora estupenda para imprevistos de todo tipo, sobre todo si se trata del género femenino. O no?

Después lo mejor de la velada. La organización obsequió a los participantes a una churrada. No sean mal pensados. Una churrada, es decir, churros con chocolate. Me repuse, después de mi “gran” y, sobre todo, “largo partido”. Delicioso, todo, y mágico... Tenis con nocturnidad –y sin alebosía- y chocolate con churros...

Había que hacer tiempo. Nuestro siguiente match sería a las once de la mañana. Leímos un poco. Cautiva en Arabia. Fenomenal libro de Cristina Morató.
Hicimos una visita a la cafetería, que no cerró nunca. Y en compañía de los camareros, muy simpáticos, vimos alguna película. Entre ellas, Operación Ogro. Gran film que narra la historia del atentado que sufrió –nunca mejor dicho- Carrero Blanco. Mano derecha –muy a la derecha- de Franco. Lo pasamos de lo lindo recordando aquel Madrid de los setenta excelentemente retratado en el largometraje...

Y llegaron las once. Aquí no hubo salvación. Nuestro adversario, sólo en la pista, se presentó. Guillermo de Salas. Un experto jugador. Con un servicio poderoso, una derecha, precisa y potente... y un revés que nos puso al derecho una y otra vez. Menos mal que hicimos algunos puntos. Muy sufridos. Eso sí. Pero volví a acertar con mis predicciones. Ganaba el que más juegos se apuntase en sesenta minutos. El Resultado... El resultado fue... como dijimos al árbitro de “balonmano”. Se lo imaginan... ¿verdad?

Consuelo. Consuelo nos queda. Y mucho. Ha sido una jornada exitosa de participación, público, nivel, magia y saber hacer. Gran iniciativa de Jaime Fraile. Que estuvo al pie del cañón en todo momento... eso sí, entre café y café... pero... sin madalena.

Como ven, como dijo Matthews, se lo hemos contado como uno de ellos. Y es que... éramos uno de ellos. Qué se lo digan a mis cuádriceps...

A. Febus